Controversia ha causado la propuesta emitida por la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), respecto de reformar la Dirección del Trabajo (DT), sobre todo considerando el proceso de modernización aprobado y promulgado vía ley en 2021, pero que aún no se concreta fundamentalmente. Al respecto, dirigentas/es sindicales en Calama, reunidos en CUT Provincial El Loa, acompañaron a las y los trabajadores organizados en la Asociación Nacional de Funcionarios de la Dirección del Trabajo (DT) de Chile (Anfuntch). En la instancia, los funcioanarios/as instaron a cumplir la ley, modernización y dotación de la DT en la provincia, aclarando que el malestar se expresa en todas las regiones del país: “llamamos a las autoridades a sentarse a la mesa y tener un diálogo social”, enfatizando en “las labores indignas” y precarización del trabajo en materia de fiscalizaciones.
“Desde 2021 existe un compromiso, una ley que está en funcionamiento y que lamentablemente por mala voluntad política no se quiere cumplir”, señalaron desde sindicatos mineros en acompañamiento de la acción de denuncia.
En la región según se ha comentado durante los últimos lustros, el rol de la DT no ha sido menos difícil, pues -incluso en caso de vulneraciones y prácticas desleales/antisindicales-, “no todas las conductas logran ser verificadas, porque muchas veces son los mismos trabajadores lo que no prestan la colaboración que se necesita para investigar, y eso se explica justamente por el miedo a que sean sancionados por sus empleadores”, lo que permite inferir que el fenómeno se podría haber profundizado e incrementado en el territorio.
Modernización en pausa desde 2021
Cabe recordar que la normativa promulgada en 2021 permitiría a la DT “incorporar mayor tecnología” y digitalizar trámites en sus procesos y actos, con el objetivo de “reducir los tiempos de espera” de trabajadores, dirigentes sindicales y empleadores. La modernización traería consigo nuevas formas de fiscalización electrónica, y buscaba fomentar la mediación en la negociación colectiva, creando la unidad de atención a las mipymes; fortaleciendo normas de ingreso a la institución y reconociendo/profesionalizando la “relevante función” de las y los trabajadores.
“En definitiva, se trata de un cuerpo legal que pone al día las atribuciones de la Dirección del Trabajo en un escenario laboral siempre cambiante”, versaba el anuncio, con el propósito de avanzar en tecnologías disponibles y comunicación electrónica para efectos de trámites; crear un registro de empleadores en el sitio electrónico de la DT con contratos de trabajo, terminaciones, entre otros documentos laborales adscritos en un reglamento elaborado por el Ministerio del Trabajo.
Del mismo modo, la normativa legal de 2021 contaría con la sistematización de montos devenidos de las sanciones aplicables, creando jurisprudencia al respecto y aunando criterios, en un contexto de fomento al “diálogo social entre trabajadores, sindicatos y empleadores”, reforzando las normas mediadoras del Código del Trabajo. La legislación vigente, entre otros avances, buscaba crear un registro de asesores elaborado por la DT que entregara mayor garantías en el proceso.
La modernización prometió habilitar una unidad específica para Mipymes con orientación y agilidad en los trámites, “atendiendo a sus distintas realidades (pequeñas y micro empresas), lo que hasta antes de esta ley no era permitido”.
Sin duda, un avance significativo y evaluado como tal por las organizaciones de sindicales fue el otorgamiento de la posibilidad al director/a del Trabajo, de “disponer de consultas públicas no vinculantes sobre las instrucciones, pronunciamientos y demás normas generales que debe dictar el Servicio para que los interesados hagan propuestas”, considerando la opinión del Consejo Superior Laboral.