El trayecto ha sido largo y testigo de victorias y derrotas. La historia de una dirigenta/e sindical está tejida de hitos y sin sabores que, pese a todo, les invita y conmina a continuar con el trabajo de la defensa de las y los trabajadores; quiénes son realmente las/los que transforman la realidad y crean la riqueza de los países. Lo importante es que las propias orgánicas lo sepan y perseveren en la labor, para que ello se traduzca en mayor organización y afiliación sindical.
En la provincia de Talca la tendencia a negociar colectivamente se ha consolidado, siendo la CUT-Maule una alternativa que apoya a todos los dirigentes que soliciten información y quieran ser parte del proyecto multisindical.
Es sabido que los “países desarrollados” o del norte global tienen mejores índices de sindicalización y que “el sindicalismo aporta en las relaciones laborales”. No obstante, en Chile “sólo un 3,9% de las empresas cuenta con al menos una organización sindical activa”, cifra que en el Maule alcanza el 2,9%, muy por debajo del ya escueto índice nacional.
Según la Encuenta Laboral (Encla) en su décimo informe 2023) emanado por la Dirección del Trabajo (DT) “un 96,1% (de las empresas aún) no tiene sindicatos”, una tendencia que es normalizada con sabidas y rumoreadas dinámicas antisindicales, por lo pronto, la difamación de la actividad sindical.
Y si bien los índices aumentan en sectores como minería, energía e hidrocarburos (donde los sindicatos han resultado convenientes para la explotación productiva), los rubros como comercio y construcción -presentes en la región- siguen estancados en una baja tasa de sindicalización, por lo que el imperativo es avanzar con decisión y energía para cambiar la realidad.
En ello, CUT-Maule no cesará en esfuerzos, por lo que el llamado a las y los trabajadores es a cambiar los destinos colectivos y motivarse a la creación de sindicatos: “por mí, por tí y por todas y todos los compañeros”