En tanto, en la Confederación Nacional de Funcionarios y Funcionarias de la Salud Municipalizada de Chile (Confusam) aseguraron que la reducción presupuestaria “afectará directamente a la atención primaria de salud”, señalando que “venimos a defender lo que tiene que ver con este recorte” e instando a las autoridades a “ser cuidadosos”, pues “la salud pública atiende a más del 80% de la población”.
“Nos va a significar bastantes dificultades. Son 18 mil millones que se van a recortar. Por lo tanto, hacemos un llamado a los alcaldes a que nos mantengamos unidos para defender lo que tiene que ver con el presupuesto”, afirmó.
También se cuestionó el congelamiento del per cápita basal durante los últimos dos años y se advirtió que “esto no puede continuar, porque esto es desmantelar la salud primaria que ayuda a muchos chilenos”, indicó.
Desde Federación Nacional de Asociaciones de Funcionarios Técnicos de los Servicios de Salud (Fentess) señalaron que “cuando se recorta el presupuesto en salud, no se recortan números: se recortan atenciones, insumos, oportunidades de tratamiento y calidad de vida para miles de personas”.
“La salud pública necesita fortalecerse, no debilitarse (…) detrás de cada decisión presupuestaria hay pacientes, familias y equipos de salud que sostienen día a día el funcionamiento de nuestros hospitales”.
La movilización de las organizaciones de en defensa de la Salud Pública concitó la adhesión de diversas estructuras incumbentes en la materia.
La Federación Nacional de Asociaciones de Enfermeras y Enfermeros (Fenasenf) escribieron en sus resdes que: “en momentos complejos, la unidad se vuelve nuestra mayor fortaleza. Hoy quedó demostrado que cuando quienes sostienen la salud se organizan y actúan colectivamente, existe la capacidad de defender los derechos de los trabajadores y de millones de usuarios que dependen de la red pública”.
Finalmente, desde el Colegio Médico de Chile (Colmed) solicitaron “revertir los recortes debido al impacto que
podrían tener en las listas de espera”.
“Escuchamos sus explicaciones respecto al recorte, la justificación para hacerlo (…) es una explicación que no convence mucho, ni es su base, ni en su razón de ser ni menos en hacerse cargo de los efectos que produce”.