Al respecto, el presidente de CUT Chile, José Manuel Díiaz Zavala, señaló que las y los trabajadores de la salud “son personas que luchan por otros, no solo por los afiliados sino que por la ciudadanía y por quiénes reciben los servicios de salud que devengan del Estado”, la -en tiempo de pandemia- “primera línea”.
Sobre la ley miscelánea, megarreforma o de ‘reconstrucción’, el presidente nacional de la CUT fue categórico al señalar que se trata de “una reforma tributaria” encubierta que entrega “a los más ricos” una disminución tributaria de 27% a 23%, lo que va en directa relación con el 3% de recorte presupuestario en el Estado, “en particular de los servicios de Salud y Educación”.
“Queremos vivir en un país donde el Estado culpa su rol de garante de derechos, es decir, que resguarde los derechos como el derecho a la Salud”.
Díaz reflexionó acerca del recorte presupuestario para más de 80 hospitales de la red nacional, como en el Hospital Regional de Talca (1.513 millones de pesos) y en el Hospital de Curicó (1.600 millones de pesos).
“Queremos que el Gobierno transparente y la ministra Chomalí de dónde se van a sacar esos recursos”, recalcando que “tener menos salud significa tener un país menos desarrollado y más empobrecida a la ciudadania”.
“No queremos que los jubilados tengan que pagar de su bolsillo los remedios y tratamientos”.
Por lo anterior es que presentarán dos denuncias, primero por prácticas antisindicales de seguimiento de dirigentas/es en el sector de Salud en general y específicamente de ASENF, y también se acudirá a la Comisión de Derechos Humanos (DDHH) de las Naciones Unidas (ONU) a presnetar una queja porque el Estado de Chile está dejando de lado las responsabilidades de dar ayuda y salud a sus habitantes, obligaciones suscritas internacionalmente por lo demás.
Consultado sobre el subterfugio o pretexto de “eficiencia del Estado”, el presidente de la multisindical señaló que “el objetivo es reducir el Estado”, para que lo que no pueda resolver lo externalice al sector privado.